Tips y recomendaciones para mejorar la productividad en el trabajo

Qué se tiene en cuenta cuando se habla de productividad en el trabajo. Consejos para medir el rendimiento laboral y equilibrar obligaciones y ocio, para un mayor bienestar. 

La productividad en el trabajo es un concepto bastante antiguo, asociado al rendimiento laboral. Si bien se sigue aplicando para mejorar los tiempos en función de las tareas, hoy se tienen en cuenta también otros factores.

El objetivo no es solo producir más resultados, sino también desarrollar hábitos laborales más saludables, y alcanzar un equilibrio entre el trabajo y el ocio. Esta nueva idea de productividad en el trabajo genera mayor bienestar en los empleados y redunda en su rendimiento.    

Antes, la productividad en el trabajo era, esencialmente, rendir de manera efectiva. Se evaluaba qué recursos se consumían para obtener determinado resultado y el tiempo que se tardaba en completar ciertas tareas. Ahora, las condiciones laborales evolucionaron, se generalizó el trabajo remoto y cada vez se apunta más a conciliar la vida familiar con las obligaciones.

Sin embargo, el home office tiene otros problemas que atentan contra la productividad: las rutinas se modifican, los hábitos cambian y el horario de trabajo en casa se vuelve más flexible, pero quizás también más largo o ininterrumpido. Entonces, la primera recomendación es medir la productividad en el trabajo para poder identificar las posibilidades de mejora, en todo sentido.

Para eso:

  • Registrar tareas y tiempos
    Llevar un registro de las horas de trabajo y de las tareas que se realizan en ese lapso de tiempo. Así se pueden identificar los momentos de mayor rendimiento y las distracciones más importantes para realizar los ajustes necesarios. 
  • Hacer listados escritos o digitales
    Hacer listas de objetivos bien claros. Determinar qué hay que hacer permite organizar mejor el trabajo y medirlo. Además de segmentar las tareas y marcar qué porcentaje se ha completado a lo largo de la jornada. 
  • Ser lo más específico posible
    Establecer objetivos lo más pequeño posibles y no de forma genérica, para ir cumpliendo tareas chicas, que no abrumen. Paradójicamente, pensar en la productividad lleva tiempo pero permite organizarse mejor y, a la larga, rendir más y tener tiempo libre.    

Recomendaciones para mejorar la productividad

  • Aprovechando el registro anterior: eliminar distracciones, aumentar el número de tareas pequeñas completadas, no intentar abarcar demasiado a la vez para evitar el estrés. 
  • Asumir las tareas más pesadas o difíciles primero o en las horas que se tiene mejor rendimiento. Una actividad compleja lleva tiempo y si se inicia con cansancio o baja atención será complicado terminarla.
  •  Aumentar la productividad en el trabajo también significa descansar de las pantallas y aprovechar el tiempo para pensar ideas nuevas y creativas. 
  • Descansos breves y regulares ayudan a aumentar la productividad en el trabajo. Aunque se trabaje en casa, conviene respetar el horario laboral e intercalar ratos de descanso para estirarse, comer y despejar la cabeza.
  • Fuera del horario laborar, intentar no responder llamadas, contestar mensajes o adelantar tareas. Respetar los momentos de ocio y entretenimiento, los encuentros sociales o familiares y las horas de ejercicio, descanso o relax es muy importante para rendir en el trabajo cuando sea necesario.