Paso a paso para instalar una alarma domiciliaria

Cómo instalar una alarma domiciliaria para proteger tu casa y a tu familia. Cuáles son los beneficios y qué debés tener en cuenta al colocarla. 

En tiempos de inseguridad, mantener tu casa protegida es primordial. Una de las medidas que podés tomar, para sentirte más seguro, es colocar una alarma.

Hay varios sistemas, pero básicamente cualquier alarma consiste en un conjunto de dispositivos de seguridad electrónica diseñados para activarse en caso que se produzca una intromisión no autorizada dentro de una propiedad.

Beneficios de tener una alarma:

  • Protege tu hogar mientras estás trabajando, cuando salís a pasear o te vas de viaje.
  • Protege a tu familia en tu ausencia.
  • Protege a todos mientras duermen en la noche.
  • Permite solicitar ayuda en caso de intento de robo.

¿Cómo funciona una alarma domiciliaria?

Una alarma domiciliaria funciona gracias a dos aspectos fundamentales: los sensores instalados en la vivienda protegida y la conexión de la alarma con una central receptora (que también puede ser el celular del usuario), desde donde se verifica cada alerta para avisar, de ser necesario, a la policía o a los servicios de emergencia.

¿Qué tipo de alarma es la más efectiva?

La más común y efectiva es la alarma de intrusión, que se encarga de detectar a personas no deseadas dentro de la casa. Para eso, cuenta con multitud de sensores y detectores capaces de identificar diferentes tipos de escenarios:

  • Sensores infrarrojos, con capacidad de calcular la radiación electromagnética y térmica de los cuerpos
  • Sensores de apertura de puertas y ventanas
  • Sensores crepusculares, capaces de medir la intensidad de la luz ambiente, son algunos ejemplos.

Dentro de las alarmas de intrusión, también se pueden encontrar varios tipos: las ficticias, las alarmas sin centralita o las que están conectadas a una central. Si no podés pagar un sistema de seguridad privado, con central de monitoreo, hay alarmas caseras -con sensores de movimiento y sirena- a precios muy accesibles, que logran el objetivo de disuadir a los intrusos. Estas alarmas de bajo costo cumplen bien su función: notificar al usuario de alguna intromisión para que actúe en consecuencia.  

Si ya te decidiste y querés saber cómo instalar una alarma domiciliaria, seguí estos pasos:

Chequeá los planos

Antes de instalar un sistema de seguridad conviene que verifiques los planos de tu casa. Así tendrás información precisa de cuáles son los espacios más importantes a mantener vigilados (habitaciones, puntos de acceso, exterior) y ubicar allí los sensores. Si no contás con los planos, realizá un dibujo casero para poner los detectores en la mejor ubicación posible en pos de la seguridad de tu vivienda.

Resguardá las entradas

Evaluá los lugares más expuestos de tu hogar. No es lo mismo si vivís en una casa enorme que en un departamento; pero siempre debés proteger las puertas de entrada y salida, ventanas de fácil acceso, perímetro, patios o terrazas. Lo más seguro es usar detectores de movimiento y completar con cámaras de vigilancia. Si el presupuesto es acotado para tener varios sistemas y cubrir todos los espacios, determiná las áreas de mayor riesgo de ser asaltadas y concentrate en éstas para colocar los sensores. 

Instalá el panel de control

Una vez ubicados los dispositivos, colocá el panel de control en un lugar práctico y de fácil acceso para todos. Generalmente se elige la entrada de la casa. Debe estar correctamente instalado y configurado, sobre todo si se conecta a un teléfono móvil o una central de emergencias. Chequeá también las baterías de respaldo, ante fallas eléctricas, o las pilas de la alarma casera. Programá el código de seguridad y compartilo solo con tu familia. Hacé una prueba para confirmar que todo está bajo control.  

Afortunadamente, el desarrollo de la tecnología permite que la seguridad para el hogar evolucione constantemente y ofrezca sistemas cada vez más sencillos, seguros y eficientes, que pueden ser colocados por cualquier persona. Cómo instalar una alarma domiciliaria correctamente, depende más de tomar la decisión y ponerla en práctica, que del conocimiento previo.