¿Cómo saber si una persona tiene seguro de vida?

Conocer si existe una póliza de seguro, de alguien que vive o acaba de fallecer, es una tarea de investigación que incluye indagar en sus pertenencias y hablar con sus conocidos.   

Un seguro de vida es un respaldo económico, a futuro, para los beneficiarios de quien lo contrata. Los familiares -o a quienes haya designado quien contrató el seguro- reciben un monto de dinero establecido, al fallecer el asegurado. El seguro también puede cubrir ante accidentes, invalidez permanente o enfermedades terminales.

Por eso, es muy importante saber si tus padres, pareja o algún ser querido de tu núcleo cercano cuenta con una póliza y, vos mismo, informar si tenés un seguro de vida estipulado.
Lo ideal es comunicarles a los beneficiarios que se tiene un seguro y cómo deben proceder en caso de necesitarlo. Pero esto no siempre ocurre así. Entonces, ¿cómo saber si una persona tiene seguro de vida?

Paso a paso para saber si una persona tiene seguro de vida

Si no tenés información de primera mano, llegado el momento tendrás que indagar sobre la persona fallecida para saber si tiene un seguro de vida. Es difícil de averiguar, pero no imposible. Hay varios pasos que podés seguir para determinar si existe una cobertura:

Hablar con amigos, familiares y conocidos

Lo primero, siempre, es hablar con la familia. Antes de que ocurra algo malo, aunque resulte difícil y aunque parezca innecesario, hay que informar lo que se quiere, lo que se tiene y lo que se contrata en caso de accidente, enfermedad o fallecimiento. Comunicate con tus allegados para que sepan cómo actuar frente a un hecho inesperado o para que te cuenten a vos qué hacer si sos el beneficiario de una póliza. Muchas veces es más fácil hablar de temas relacionados con la muerte y el propio fallecimiento con personas no tan cercanas. Tu ser querido pudo haber compartido sus deseos póstumos con amigos de la familia, médicos, abogados, líderes espirituales o grupos sociales a los que pertenecía.

Buscar entre sus pertenencias personales

Si existe una póliza, debería haber algún registro de esta. Revisá los documentos y papeles guardados en casa y en el trabajo. Libretas de direcciones, agendas, mails y tarjetas personales pueden dar alguna pista del contrato o de contactos que pudieron haber ayudado a obtener un seguro de vida. Mirar estados de cuenta, cheques o facturas que den cuenta de pagos a compañías de seguros.

Revisar papeles firmados y cajas de seguridad

Abrir una caja de seguridad del hogar es más simple. En cambio, para tener acceso a la caja de seguridad de un banco los requisitos varían. Es común que se pida tener una segunda llave y una prueba de la relación con el fallecido (acta de matrimonio, testamento, identificación con foto). Los oficiales del banco pueden entregar documentos de seguro de vida a los beneficiarios designados, pero no otros valores que permanecerán hasta que se ejecute la sucesión.

Buscar facturas y correos antiguos

Estar atento a comprobantes de pago, cartas o mails con información de compañías de seguros; comunicaciones virtuales o escritas con abogados y todo papelerío que aporte datos sobre una posible póliza.

Ponerse en contacto con sus empleadores

Compañeros de trabajo, socios, jefes antiguos y actuales empleadores pueden saber sobre algún beneficio correspondiente a tu ser querido o comentar si conocían su voluntad. Muchas personas reciben pólizas gratuitas o de bajo costo a través de la empresa y dicha cobertura puede estar vigente, aun ya retirado. 

Hacer una búsqueda en Internet

Hoy en día casi todo está en la web. Explorá la nube, sus redes sociales e indagá en el buscador. Hay varios sitios de Internet que ofrecen herramientas de búsqueda para ayudar a los usuarios a encontrar bienes no reclamados y beneficios por muerte.

Comunicarse con la Superintendencia de Seguros de la Nación

Consultá en el organismo oficial de la República Argentina que supervisa a las entidades de seguros, para que te ayuden con la búsqueda.

Siguiendo las recomendaciones antes mencionadas podrás saber si una persona tiene un seguro de vida. Sin embargo, tené en cuenta que, incluso después del fallecimiento, las compañías de seguros deben proteger la privacidad de sus clientes. El familiar más cercano y los beneficiarios pueden solicitar información sobre una póliza, pero es posible que necesiten proporcionar algunas pruebas.