¿Cómo gastar menos electricidad en casa?

Algunos consejos para consumir menor energía eléctrica en el hogar y ahorrar dinero.   

Cuidar la energía en pos del bien común y de nuestro bolsillo es indispensable. Ahora que pasamos más tiempo en casa -e incluso muchos han mudado sus trabajos al hogar y realizan home office -debemos prestar atención si queremos consumir menos electricidad y ahorrar.

El secreto está en bajar el gasto de energía innecesario, utilizar dispositivos más eficientes y aprovechar al máximo la iluminación natural. Reducir el consumo es responsabilidad de todos. Para ello, hay que cambiar hábitos, aprender otros y saber priorizar. ¿Cómo gastar menos electricidad en casa? Te damos algunos tips que pueden serte útiles.    

Cómo gastar menos electricidad

Trabajando en casa

  • Cuando trabajes en casa, respetá el horario que tendrías en la oficina. Si la jornada es interminable, ¡el consumo también lo será! Establecé las horas que tendrá tu día laboral, así podrás conocer el consumo real de energía y optimizarlo.
  • Vestite como si fueras a trabajar fuera del hogar. Si te abrigás, en lugar de estar en pijama, tendrás una temperatura corporal más confortable y necesitarás menos calefacción en invierno.
  • Al terminar de trabajar apagá todos los equipos: computadora, cargadores, parlantes y pequeños electrodomésticos. Los aparatos enchufados consumen energía incluso en modo reposo o stand by. Hay que apagar por completo o desenchufar lo que no uses, para evitar largos consumos involuntarios o cortes de luz repentinos como consecuencia del consumo de energía.  

Equipos eficientes

  • Debés chequear los equipos existentes y ver que estén en óptimas condiciones, ya que el consumo aumenta cuando la energía se disipa sin control. Heladeras, estufas, calderas, termotanques, aires acondicionados y otros electrodomésticos, si funcionan mal, pueden estar consumiendo energía de forma inadecuada.   
  • Utilizá los programas ecológicos o de ahorro de energía y agua de lavarropas, secadoras y lavavajillas. Toda acción que contribuya al cuidado del hogar y el medio ambiente es bienvenida. 
  • Si vas a comprar artefactos nuevos, revisá las etiquetas energéticas. Heladeras, lavarropas y televisores, entre otros, actualmente vienen con información de su eficiencia energética. Un equipo de mejor categoría (en cuanto al consumo energético) quizás sea un poco más caro, pero a la larga el ahorro será mucho mayor.
  • Comprar aparatos que consuman menos es una buena forma de reducir el gasto: los electrodomésticos y la iluminación suponen alrededor del 60 % del consumo de electricidad del hogar. 

Iluminación

  • ¿Cómo gastar menos electricidad en la iluminación de casa? Reemplazá todas las bombitas del hogar por luces LED o de bajo consumo: ¡duran más y consumen menos! Las bombitas de luz LED consumen un 80 % menos y apenas generan calor; mientras que las de bajo consumo ahorran un 70 % de energía, pero pierden parte en forma de calor. Las LED, además, tienen mayor vida útil. 
  • Aprovechá al máximo las horas de luz solar. Abrí las persianas, corré las cortinas y solo prendé las luces totalmente necesarias a medida que va disminuyendo la iluminación natural. Acostumbrate a prender solo las luces del ambiente que estás utilizando y a apagar el resto. Los espacios iluminados dan seguridad y calidez (aunque no estés allí), pero también incrementan el consumo. Programar el encendido y apagado de ciertas luces (de exterior, por ejemplo) es una buena herramienta de control.   

Calefacción

  • Huecos, ventanas y puertas por las que se pierde calor en invierno derivan en un mayor consumo de calefacción. Si esta es eléctrica, el consumo será mayor. Para ahorrar energía conviene invertir en ventanas eficientes (conservan el calor en invierno y el frío en verano, además de aislar del ruido). Asimismo, cerrá las persianas y las cortinas de noche para mantener los ambientes calefaccionados por más tiempo y con menor consumo. 

Seguro de Hogar

Cuidá tu casa y tu economía con un Seguro de Hogar. Por poco dinero mensual, tendrás la tranquilidad de saber qué tu vivienda y su contenido están protegidos. Ante robos y otros incidentes, un Seguro de Hogar te brinda la cobertura necesaria para hacer arreglos, reponer bienes o subsanar accidentes. Además, tenés un servicio de emergencias de electricidad, gas, plomería y cerrajería; y el mantenimiento de aires acondicionados, microondas y otros electrodomésticos también está cubierto.