8 accidentes domésticos habituales: ¿cómo prevenirlos?

Cortes, intoxicaciones y quemaduras son frecuentes en la cocina, el baño o si hay niños en casa. Cuáles son los accidentes más comunes y qué medidas tomar para evitarlos.     

Aunque tu casa parezca la más segura del mundo, los accidentes en el hogar ocurren con frecuencia. Golpes, quemaduras, cortes e intoxicaciones son comunes en la cocina o el baño, si se rompe un vidrio o hace cortocircuito una instalación eléctrica.

 Hay varias medidas que podés tomar por precaución. Además de prestar especial atención si hay niños o personas mayores en la familia. Te contamos cuáles son los accidentes domésticos habituales y cómo hacemos para prevenirlos.   

Accidentes domésticos y cómo prevenirlos:

  • Golpes

Estantes altos con muchos objetos pueden ser inseguros cuando se asean u ordenan. Despejarlos bien antes de limpiar. No apoyar elementos demasiado pesados. Acomodar los adornos lejos del borde y revisar que las repisas estén bien colocadas. Muebles inestables o mal amurados también pueden caerse y producir golpes. Instalarlos con profesionales y chequear que no se muevan o se vuelquen. Ventanas pesadas: si se abren, que queden bien sujetas y no se cierren solas.

  • Resbalones

Las caídas y resbalones son muy comunes en el hogar, en escaleras, pisos mojados o sitios desordenados. Para prevenirlos, colocar buena iluminación en casa; mantener el orden para no toparse todo el tiempo con las cosas; secar correctamente los pisos y evitar resbalarse con agua en la cocina o el baño. Asimismo, usar escaleras seguras y estables, con pasamanos y antideslizantes, al igual que en las alfombras.

  • Quemaduras

Las quemaduras en las cocina son tan peligrosas como habituales, sobre todo con agua caliente. ¿Cómo prevenirlas? ¡Manipular agua hirviendo con sumo cuidado! Tomar las cacerolas con manoplas. Colocar las ollas en las hornallas de atrás y taparlas siempre. Usar termos antivuelco. No dejar agua para el mate o el té al alcance de los niños. En el baño, chequear la temperatura del agua antes de entrar a la ducha.     

  • Incendio

Mientras se cocina se pueden producir pequeños incendios accidentales, producto de trapos que se prenden fuego, aceites muy calientes o pérdidas de gas no controladas. Para evitarlos, revisar fugas, mal olor o llamas de color naranja. Controlar hornos y estufas con un gasista matriculado. Cerrar la llave de gas si se deja la casa sola por varios días.  
Contratar un Seguro de Hogar también es una excelente medida de protección para poder afrontar los daños materiales que un incendio puede producir en la vivienda.  

  • Cortes

¿A quién no se le rompió un vaso o un plato alguna vez? Vajilla, vidrios o espejos astillados son comunes, pero sus heridas no son inofensivas. Lo mismo con los cuchillos: con demasiado o muy poco filo también pueden lastimar. Separar las herramientas y cubiertos muy filosos en un cajón aparte y ordenado. No acercarse ni apoyarse y cambiar rápidamente vidrios y espejos rotos.  

  • Ahogamiento

Si se tienen niños, llenar con poca agua la bañera y acompañarlos todo el tiempo durante el baño para evitar ahogamientos. En casas con piscina, colocar cercos que solo puedan abrir los adultos. Tapar de manera correcta los pozos y desagües en patios y jardines. No darles juguetes demasiado pequeños o con partes sueltas que puedan ingerir y atragantarse. Estos accidentes domésticos son habituales y cómo hacemos para prevenirlos depende de nosotros.   

  • Accidentes eléctricos

Un electrodoméstico dañado, un enchufe que hace cortocircuito o un cable pelado en contacto con el agua producen otros accidentes domésticos habituales. ¿Cómo hacemos para prevenirlos? No enchufar aparatos electrónicos en mal estado o en tomas poco seguras. Desconectar inmediatamente ante cualquier chispa o salto de llave térmica. Hacer revisar las conexiones por un electricista. No tocar las instalaciones eléctricas descalzo, con manos húmedas y sin conocimiento.

  • Intoxicaciones

Para evitar intoxicaciones con medicamentos, productos de limpieza y otras sustancias tóxicas que puede haber en el hogar, o que mezcladas entre sí sean peligrosas, hay que disponer de sitios seguros e identificar bien cada elemento. Los productos de limpieza van siempre separados de la comida para no confundirlos. Conviene guardarlos en lugares altos o con trabas de seguridad para los pequeños, al igual que los remedios en el baño.